
Podría empezar contándote que el año pasado creé Intimas by Lorena, y técnicamente así fue. Pero la realidad es que antes de crear una marca, todo fundador tiene una historia que contar.
La mía comenzó incluso antes de nacer.
Mi papá falleció tres meses antes de que yo llegara al mundo. Aunque nunca tuve la oportunidad de conocerlo, esa ausencia marcó gran parte de mi vida. Muchas veces me he preguntado cómo habría sido crecer con un padre a mi lado. Es un pensamiento que todavía me acompaña.
Aunque somos cinco hermanos, mi hermano mayor y yo tuvimos la oportunidad de aprender muy de cerca de nuestra mamá. Ella no solo nos sacó adelante con esfuerzo y dedicación, sino que también nos enseñó una habilidad que transformaría mi vida para siempre: las ventas.
Las ventas que aprendí de mi mamá
Desde pequeña aprendí que vender no es simplemente ofrecer un producto y esperar que alguien lo compre. Mi mamá me enseñó algo mucho más valioso. Me enseñó a conocer un producto, a tocarlo, sentir su textura, apreciar su calidad, entender su utilidad y, sobre todo, a vender con honestidad y excelencia.
Ella me enseñó que las personas no compran únicamente productos; compran confianza, emociones y experiencias.
Con los años desarrollé ese talento sin imaginar que algún día, a mis 46 años, se convertiría en una marca propia.
La primera vez que entendí el valor del esfuerzo
Recuerdo que una Navidad quería una falda tipo short jeans. Mi mamá me dijo que si trabajaba duro podría comprarla. Ese día vendí más que nunca y aprendí una lección que me acompañaría toda la vida: para alcanzar lo que realmente queremos, muchas veces debemos dar una milla extra.
Cómo fue emigrar a Estados Unidos a los 18 años
A mis 18 años recién cumplidos tomé una de las decisiones más importantes de mi vida: cruzar fronteras para ayudar a mi familia.
No fue un camino fácil. Antes de llegar a Estados Unidos crucé dos países, cargando conmigo sueños, el corazón triste por dejar a mi familia atrás, incertidumbre y la esperanza de construir un mejor futuro.
Como muchos inmigrantes, llegué con ganas de trabajar, aprender y salir adelante.
Pero hay un momento que jamás olvidaré.
El día que me convertí en residente de Estados Unidos escuché al juez decir unas palabras que se quedaron grabadas en mi corazón:
“Quizás nunca nadie te lo había dicho, pero eres bienvenida a USA.”
Todavía hoy, cuando recuerdo ese momento, se me llenan los ojos de lágrimas.
Porque en ese instante sentí que todo había valido la pena.
Los sacrificios.
La distancia.
Los desafíos.
Todo.
Ese día me dije a mí misma: Lo logré.
Y si algo he aprendido es que sí se puede.
Lucha por lo que más amas y ve a conseguirlo.
Cuando descubrí que las ventas eran parte de mí
Uno de mis primeros trabajos fue ayudando a un amigo fotógrafo. Allí aprendí que la creatividad tiene valor y que detrás de cada negocio existe una persona que decidió creer en su talento.
Los años que me prepararon para algo más grande
La vida siguió avanzando. Formé una familia, me convertí en madre y acumulé experiencias que me ayudaron a crecer como mujer. Con el tiempo entendí que incluso los momentos difíciles tienen un propósito.
Mi renacer en Colombia
La vida también me presentó desafíos que nunca imaginé enfrentar.
Tomar la decisión de retirarme los implantes de senos no fue fácil.
Lo hice porque estaban afectando mi salud y entendí que debía priorizar mi bienestar.
Elegí viajar a Colombia por su reconocida experiencia médica y por la confianza que muchas mujeres depositan en sus especialistas.
Sin embargo, el reto no era solamente físico.
Como mujeres, muchas veces asociamos nuestra feminidad y nuestra seguridad con nuestra apariencia.
La idea de quedarme sin mis senos me obligó a enfrentar muchos miedos e inseguridades.
Pero durante ese proceso ocurrió algo inesperado.
Comencé a descubrir una nueva relación conmigo misma.
Aprendí que mi valor no dependía de una cirugía, de una talla o de una imagen frente al espejo.
Aprendí a verme con más compasión.
Aprendí a escucharme.
Aprendí a quererme.
Por eso llamo a esa etapa mi renacer.
No porque todo fuera perfecto.
Sino porque fue el comienzo de un proceso de amor propio que todavía continúa.
El día que nació Intimas by Lorena
Después de mis últimas dos operaciones me sentí profundamente decepcionada.
Sentí que algunas personas me habían fallado en momentos donde más necesitaba apoyo.
Pero un día me dije algo que cambiaría mi vida:
“Tal vez me fallaron, pero despertaron a un gigante.”
Fue entonces cuando decidí levantarme, cuidarme, sanar, pedir ayuda cuando la necesitara y luchar por mí.
Durante mi viaje a Colombia me enamoré de su gente, de su energía, de su cultura y de todo lo que ese viaje despertó en mi corazón.
Recuerdo haber pensado:
“Aquí comienza mi renacer.”
Y fue precisamente en medio de ese proceso de transformación cuando nació la idea de Intimas by Lorena.
¿Por qué Intimas by Lorena?
La palabra “Íntimas” representa una amistad genuina, fuerte y sin barreras entre mujeres.
Y “Lorena” es el segundo nombre de mi tercera hija, una persona que representa amor, belleza y una parte muy importante de mi vida.
Al unir ambos nombres quise transmitir un mensaje sencillo pero poderoso:
“Te ofrezco una amistad con amor.”
Más que una marca: una comunidad de mujeres
Así nació la visión de crear una tribu de mujeres donde podamos apoyarnos, inspirarnos y crecer juntas.
Sí, vendemos fajas, lencería y ropa deportiva.
Pero para mí siempre ha sido mucho más que eso.
Cuando una mujer compra en Intimas by Lorena, no quiero que solamente reciba una prenda.
Quiero que se sienta identificada.
Quiero que se sienta apoyada.
Quiero que se sienta entendida.
Quiero que pueda decir:
“Me siento yo misma.”
Si nuestras prendas ayudan a una mujer a sentirse más segura, me hace feliz.
Pero también quiero que recuerde algo importante:
“La prenda es solo una herramienta. La verdadera belleza ya vive dentro de ella”.
El legado que quiero dejar
Hoy entiendo que Intimas by Lorena es el resultado de todo lo que he vivido: la fortaleza de mi madre, la ausencia de mi padre, mi pasión por las ventas, mis experiencias personales, mi proceso de salud, el amor por mis hijos y el deseo de ayudar a otras mujeres.
Esta no es solo la historia de una marca.
Es la historia de una niña que aprendió a vender con el corazón, de una madre que dejó un legado y de una mujer que decidió transformar sus experiencias en una comunidad para otras mujeres.
Si algo he aprendido en este camino es que la verdadera belleza no está en una prenda, una talla o una apariencia.
La verdadera belleza nace cuando una mujer aprende a creer en sí misma.
Y si mi historia puede inspirar a una sola mujer a hacerlo, entonces todo habrá valido la pena.
Porque cuando unes experiencia, comunidad, amistad y amor propio, no solo construyes una marca. Construyes un legado.
Nelly Mitchell
Fundadora de: (Intimas by Lorena)
@intimasbylorena www.intimasbylorena.com





